La última movilización del colectivo en Santiago se celebró el 23 de febrero, ante el Hospital Clínico

La última movilización del colectivo en Santiago se celebró el 23 de febrero, ante el Hospital Clínico Sandra Alonso

El colectivo se moviliza para exigir formación universitaria, con dos grados, uno de imagen y otro de laboratorio

Los técnicos superiores sanitarios que realizan pruebas diagnósticas esperan avanzar este mes en el diálogo con las administraciones para que se mejore su formación y reconocimiento académico y profesional. En el Sergas ejercen 942 en la provincia, 401 en el área sanitaria de A Coruña y Cee, 381 en la de Santiago y Barbanza, y 160 en la de Ferrol, indica Sanidade. La mayoría, sobre 400, son de laboratorio; y además de anatomía patológica y citología, dietética, documentación sanitaria, higiene bucodental, imagen y medicina nuclear, y radioterapia.

«O 80 % dos diagnósticos dependen das probas que realizamos, algunhas veces mesmo máis. As nosas titulacións están consideradas desde 1984 como de formación profesional, e os últimos anos centramos as nosas reclamacións en conseguir o recoñecemento universitario. España é un caso anómalo en Europa. Aquí o que na UE é un grao de Técnico de laboratorio biomédico está dividido en dous títulos de FP diferentes; e o de Técnico en imaxe médica e radioterapia noutros dous», explica Juan Ramón Pérez, técnico del CHUAC y presidente de la Asociación de Técnicos Superiores Sanitarios de Galicia (Atessga).

 

Las últimas décadas, este colectivo se preocupó por afianzar plazas en los centros asistenciales que les disputaban otros grupos profesionales, como la realización de pruebas de resonancia magnética, y otras. También reclamaron el reconocimiento de puestos de responsabilidad, y hay 30 coordinadores de técnicos en hospitales del Sergas, indica Juan Ramón.

Ahora la prioridad es unir esfuerzos con otras entidades de ámbito estatal, y autonómicas, para conseguir los grados universitarios. Celebraron una concentración el 5 de marzo en Madrid; y otras en febrero ante cada hospital, para pedir que se les tenga en cuenta.

La reivindicación llegó a las Cortes, a gobiernos autonómicos, Administración central y a partidos políticos. Se aprobó en el 2018 una proposición no de ley a favor de sus pretensiones en el Congreso. «Temos apoios, que despois se esquecen, e todo continúa igual», indica Juan Ramón.

El colectivo de enfermería estuvo en una situación semejante y consiguieron que su título sea ahora de grado «e nós pretendemos o mesmo», insiste el presidente de Atessga.

También les apoyan sociedades científicas. Ser grado supondría 4.000 horas de formación, el doble. Favorecería el reconocimiento de la titulación en otros países europeos, sin requisitos a mayores, que ahora les exigen; y más posibilidades de promoción profesional. «Cos fondos europeos para reformas estruturais do sistema sanitario español este é o momento, por iso insistimos en buscar unha mesa de diálogo e solucións», sostiene.

Yolanda Rico ejerce de técnica de anatomía patológica en el CHUS

Yolanda Rico ejerce de técnica de anatomía patológica en el CHUS Sandra Alonso

 

YOLANDA RICO, DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN DE TÉCNICOS

«Reivindicamos para mejorar la salud de los pacientes»

Miles de técnicos superiores sanitarios reclamaron el 5 de marzo en Madrid la actualización a grado universitario de las titulaciones de FP de técnico superior en Laboratorio clínico y biomédico y de Anatomía patológica por un lado; y además las de Imagen para el diagnóstico y Medicina nuclear, y Radioterapia y dosimetría. «Queremos que se nos reconozca el grado universitario, como en Europa», afirma Yolanda Rico, técnica de Anatomía patológica en el Clínico de Santiago. Es directiva de la asociación Atessga y responsable de la revista de la entidad.

 —¿Qué cambiaría el grado?

—Supondría un gran avance profesional. Nos permitiría ampliar estudios de máster y doctorado, realizar estancias para mejorar la formación que ahora tenemos vetadas, o participar en investigación. Además, en FP nuestra situación es anómala, por eso queremos aprovechar este momento.

—¿Por qué anómala?

—Un camarero, o un mecánico, pueden acreditar competencias profesionales en centros de FP, si demuestran experiencia; pero en nuestro caso, para ejercer se nos exige el título, intentar una acreditación supondría reconocer un intrusismo en una profesión sanitaria bien regulada. Además, han reducido el tiempo de prácticas. Y los técnicos no podemos ser docentes, cuando enseñar nuestra profesión requiere entrar en detalles, habilidades y capacidades que no tratan adecuadamente otras titulaciones.

—¿Influirá en la promoción profesional, y en mejoras económicas?

—También; según el Estatuto Básico del Empleado Público deberíamos pertenecer al grupo B2, superior al C1 en que estamos ahora; llevamos más diez años en una situación transitaria. Pero sobre todo reivindicamos para mejorar la salud de los pacientes, pues una mejor formación, de 4.000 horas en vez de 2.000, y más completa, beneficiaría nuestro ejercicio profesional.

—¿Notan apoyo en esta reivindicación?

—Estamos unidas entidades de ámbito estatal y autonómico, de Valencia, Baleares, Madrid, País Vasco y Extremadura; y la nuestra es muy representativa en Galicia. Nos apoyan sociedades científicas y queremos que se incluyan nuestras aspiraciones en la agenda política y se solucionen de una vez. Hubo incluso algún acuerdo por unanimidad a favor de nuestras pretensiones, pero no se ha materializado, y eso produce hartazgo y decepción.

—¿Están actualizados para las nuevas tecnologías?

—Los técnicos demostramos en la pandemia del covid que estamos a la altura para los que se nos exige. Quizá muchas personas no sean conscientes de todo lo que pasa por nuestras manos; pero somos quienes hacemos los análisis, las radiografías, las biopsias, las citologías y otras muchas pruebas que se piden habitualmente en los centros sanitarios.

Mas de millón y medio de PCR, su aportación más visible a la pandemia del covid

El covid-19 también puso a prueba la capacidad del colectivo de técnicos superiores sanitarios para dar respuesta a las exigencias de la pandemia. Su aportación más visible fueron más de millón y medio de PCR realizadas para confirmar o descartar la nueva infección: 800.604 en el área sanitaria de A Coruña y Cee, 555.714 en la de Santiago y Barbanza, y 242.816 en la de Ferrol, según los datos facilitados por Sanidade el sábado.

«Antes xa se facían PCR, aínda que eran moi escasas. O resultado demoraba unhas 6 horas. Agora podemos coñecer o resultado dunha PCR urxente en menos dunha hora», explica Juan Ramón Pérez, que ejerce en Urxencias del CHUAC.

Pero su intervención fue mucho más relevante. Juan Ramón destaca los estudios de imagen para el diagnóstico y medicina nuclear, valoradas por especialistas clínicos para el tratamiento de neumonías relacionadas con el covid, que superan también el millón en la provincia.

Otros trabajos pasaron más desapercibidos y el colectivo insiste en que el Sergas pudo rentabilizar mucho más el trabajo de técnicos. Como los de documentación sanitaria, para realizar rastreos, que en Galicia participaron menos que en otras comunidades, a pesar de su buena formación en cuestiones sanitarias y en la burocracia del sistema de salud.

«Alta cualificación»

 El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, resaltaba la «alta cualificación e preparación» del grupo de técnicos superiores sanitarios, en la inauguración de las últimas jornadas profesionales organizadas por Atessga. Por su trabajo son «todos imprescindibles para o noso sistema de saúde», agregó. El conselleiro enfatizó la contribución de algunas pruebas que efectúan, y se refirió, en los hospitales, a los estudios de TAC (escáner), resonancia magnética, radioterapia, o el control de la dieta de pacientes ingresados; o las intervenciones de los higienistas dentales en atención primaria.

La elevada presión asistencial que soporta este colectivo lo evidencian los últimos datos oficiales de lista de espera del Sergas, correspondientes al 30 de junio del 2021: solo de radiología convencional, TAC y resonancia magnética tenían pendientes de realizar 12.484 en el área de A Coruña y Cee, 5.361 en la de Santiago y Barbanza y 2.555 en la de Ferrol, 20.400 entre las tres.